
El apartheid sudafricano: Una construcción ideológica
Consideramos que la
discriminación racial en Sudáfrica sirvió de sustento ideológico del desarrollo
capitalista.
La colonización blanca llevó
a Sudáfrica su concepto de superioridad del hombre blanco y de la cultura
occidental.
Hacia fines del siglo XIX se
trató “científicamente” de establecer la inferioridad del hombre negro y de
otras formas que sostenían que “las razas humanas son resultado de la evolución
de nuestra especie” fueron utilizadas para analizar la raza, acentuando las
diferencias. En este sentido el
primitivismo y la bestialidad de la “raza negra” fueron exacerbados y
ampliamente difundidos constituyendo verdaderos estereotipos populares
raciales.
Actualmente sabemos que no
hay justificación biológica para el racismo. Las razas, al contrario de las
especies, son sistemas abiertos en los que ocurren intercambios genéticos con
frecuencia. En este sentido, la mezcla de razas es un fenómeno histórico por lo
cual no puede marcarse una línea divisoria, ya que por ejemplo una misma
persona puede tener características de varias razas.
De esta manera, el racismo,
buscó en la ciencia la justificación de la división racial que le permitía
llevar a cabo lo que Marx había señalado como “la explotación del hombre por el
hombre”.
La Convención sobre el
Apartheid fue aprobada por Asamblea General el 30 de noviembre de 1973 por 91
votos a favor, 4 en contra (de los Estados Unidos de América, Portugal, el
Reino Unido y Sudáfrica). Y condenaba los "actos
inhumanos cometidos con el fin de instituir y mantener la dominación de un
grupo racial de personas sobre cualquier otro grupo racial y de oprimirlo
sistemáticamente".
En febrero de 1990, el
gobierno blanco levantó las sanciones contra las organizaciones políticas
opuestas al apartheid y legalizó El Congreso Nacional Africano, dirigido por
Nelson Mandela. Fueron los primeros resultados de un largo proceso de lucha
para desmantelar el régimen segregacionista.
El apartheid fue criticado
desde la ONU, de la cual Sudáfrica formaba parte.
La supresión del apartheid
sí bien significó el ascenso de la población negra al poder político, gracias a
las elecciones multirraciales celebradas en 1994, los problemas sociales
continúan porque no es posible cambiar bruscamente una ideología racista
fuertemente arraigada en la población.
Las resistencias y los resentimientos
son demasiado fuertes para plantear una salida que tienda a dar respuestas
viables a las condiciones de vida de la población nativa.
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