jueves, 7 de febrero de 2019


 Infografía de Tomás Orihuela
TABLA DE ESTADÍSTICAS
La lucha por la igualdad racial cambió un 18 de julio de 1918 en Mvezo, un pueblo humilde situado a once horas en auto de Pretoria, capital administrativa de Sudáfrica. Un asentamiento de chozas típico de los pueblos nativos del sur de África vio nacer a Nelson Mandela. Cien años y un apartheid después, la vida en su país no volvió a ser la misma.
El líder sudafricano fue condenando por una minoría blanca a pasar 27 años en prisión. Pasó 18 en la isla Robben, bañada en aguas atlánticas. Vivió entre barrotes blancos, en una celda en la que tocaba los extremos si estiraba pies y manos, comiendo maíz amparado por un colchón con el grosor de una sábana. Willem de Klerk, entonces presidente, lo liberó en 1990.

Infografía de Tomás Orihuela.
Cuatro años después de salir de la prisión, se convirtió en el primer líder negro de la historia de Sudáfrica. Antes de él, solo hubo cabezas de estado blancas en un país habitado por mayoría negra.
1994 fue el año en el que se celebraron los primeros comicios aplicando el derecho al sufragio universal, es decir, por fin pudo votar la población negra sin restricciones. Además de ponerse punto final al apartheid, nunca volvió a haber un presidente blanco en el país.




Población
Infografía de Tomás Orihuela
Ese dato cobra sentido puesto en su contexto histórico. Sudáfrica nunca fue un país de mayoría blanca, pese a haber sido liderado de manera discriminatoria una gran parte de su historia. En la actualidad, el censo oficial desvela que los blancos ya no son ni siquiera la segunda masa de población más extensa en el país.



No hay comentarios:

Publicar un comentario